miércoles, 14 de septiembre de 2016

Nunca estaré preparada.

El tiempo pasa y yo no avanzo.
¿Estoy anclada?
Al miedo, a la rutina,
a esta cama que me esconde del mundo.

Abrazo a mamá como a un salvavidas:
deja que me quede aquí, junto a ti,
ayúdame a olvidar las responsabilidades.

El eterno temor a huir del hogar,
de los brazos que me protegen,
de las infusiones que calientan estómagos.

Cierro la maleta llena de preocupaciones,
de «que pasa si»,
de «y si no soy capaz de aguantar»,
de «no soy suficiente».

Me aferro con fuerza a mamá:
nunca estaré preparada.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Un mar rojo.

El dolor atraviesa mi vientre
y siento algo romperse.
Las 20:48: me desangro.

De mi cuerpo brota la sangre,
también los miedos,
las preocupaciones.

Me desprendo de aquello que no quiero,
que ya sobra.

Mi cuerpo es un bosque:
lo atraviesa un río carmesí,
lo habitan mil sentimientos.

Un bosque que quizá un día desaparezca
pero que hoy,
ahora,
florece lleno de vida.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Llorar no ayuda pero.

Lloro. Lloro continuamente, por todo. Lloré ayer al salir del hospital porque por primera vez vi que mi abuelo estaba demasiado abuelo. Lloré la semana pasada cuando acabé un libro -hoy me ha vuelto a pasar. Lloré con una película de Sorrentino. Lloré escuchando a Janis Joplin una mañana cualquiera mientras fregaba los platos. Lloré cuando le pregunté a mi abuela, que tiene demencia, si me quería y dijo que sí, que muchísimo. Lloro cuando mi madre llega cansada y apenas puede mantenerse en pie. Lloré en una exposición de Louise Bourgeois. Lloré por dentro la primera vez que vi el Guernica porque no quería que se rieran de mí. Lloré con «Tokio Blues». Y todas las veces que he vuelto a leerlo. Lloré con una canción de Eddie Vedder. Y con películas que me recuerdan a alguien. He llorado en las escaleras de casa, cuando ella no podía verme.
Lloro porque no cura
pero ayuda.
Las lágrimas no borran el dolor,
no aumentan las alegría,
no espantan el miedo.
La emoción me hace llorar
y no pienso renunciar a ella.