Tengo miedo de la
enfermedad,
de consumirme,
de ver cómo mi cuerpo se deshace.
Temo el cáncer,
la demencia,
la depresión.
Temo aquello con lo que he convivido,
lo que aún es mi día
a día.
Me asusta la idea de no saber quién soy
o quién eres tú.
Me aterra que alguien me agarre la mano
y no reconozca su tacto.
Tengo pesadillas
con la idea de ver cómo mi cuerpo
pierde las ganas.
He visto a alguien luchar
contra algo que,
hagas lo que hagas,
va a acabar contigo.
Hace tiempo ya
que me despedí de alguien que luchó siempre
pero que,
en el último momento,
se dejó ir.
Vi su cuerpo allí,
tumbado y débil
tratando de respirar,
y lo supe.
Supe que ella ya se había ido,
que no había aguantado seguir,
que aquella lucha se le había quedado grande.
Y yo,
a mis casi veinte,
lloro de desesperación
por no saber si seré capaz de luchar algún día.
Y sin embargo,
sé que haré como ella:
lucharé hasta que vea que no tiene sentido seguir,
y aún así lo intentaré un poco más.
Por ella.
(puedes llamarme pesada porque siempre estoy rondando por aquí dejando huellas ^^')
ResponderEliminarSi es verdad lo que escribes, si es verdad cada palabra de este rincón, entonces tú ya eres una luchadora. Si cada mañana te levantas sin ningunas ganas de sonreír y haces lo que tienes que hacer, aunque sea por inercia, ya eres una luchadora.
Y porque eres tan pasional, vas a luchar contra algo que hagas lo que hagas va a acabar contigo.
(puedo llamarte preciosa porque es lo que eres)
EliminarMe aterra tanto no verme capaz si llego a esa situación, pero tanto tanto.
Ojalá nada de esto fuera verdad, ojalá hubiera sido más sencillo todo.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminar